33. 16 de Marzo. Assisi.
Se me agolpan los pensamientos. Quiero contar la gira a este pueblo de l’UMBRIA porque me parecen importantes los sucesos del día. Debo decir primero que estuve en Assisi hace 10 años, pero no la recuerdo así tan pintoresca, tan sobria y profunda.
Si pudiera escribir bien… Como quisiera comunicarle mis sentimientos a alguien. Nunca he sentido la necesidad de comunicación tan fuerte como hoy. Y bien, le confío a mi diario y escribo estas líneas.
Fue un día dichoso, muy contenta estuve haciendo amigos, hablando, compartiendo. Como nos unimos nosotros los latinos. Por lo menos yo me siento muy bien entre mi gente; y es algo muy fuerte lo que siento. Un apego a nuestra tierra de América Latina, un entendimiento mutuo con gente que habla la misma lengua.
“Dimentare”, “tuto sistemato”, palabras nuevas que salieron a flote en nuestra conversación. Las aprendí de Miguel Angel, un mejicano de voz muy suave. Me he dado cuenta, porque el chileno me lo dijo, que “dimentare” es más o mismo que el devenir. Palabra poco usada, y muy bella en español.
Assisi. Llueve , el día gris y nublado. Las calles, las casas, aquel portón a la distancia. Subimos al Castillo medieval. Al regreso, bajando de las escalinatas, hacia el pueblo, hablando de Neruda; escucho las campanas, siento ese repicar y redoblar de la Iglesia de Santa Clara, o era la Basílica de San Francisco, las campanas otra vez…y el mundo se ha detenido, en este momento, ahora, y aquí. Francisco (el chileno) y yo hablando y adelante Miguel Angel y un amigo con sus paraguas negros; veo la torre de la iglesia, los tejados terracota, monocromáticos y agrisados por la lluvia y nosotros bajando. Este momento quiero captarlo para toda la vida, que viva siglos y siglos, así como yo lo he sentido. Y no pude tomar una fotografía. Quiero pintar, soy pintora, siento la necesidad de comunicar “un instante” en mi vida.
Cuando lo pinte y cuando la gente que vea ese cuadro sienta lo que yo sentí, todo un conjunto de latidos en unísono; ese día habré logrado algo en mi obra. Quiero que el público escuche a Pablo Neruda, que huela el campo de Assisi, que oiga esas campanas…Que viva!
Es muy difícil explicar. Si se pudiera grabar lo que uno piensa, porque sí, pienso mejor de lo que escribo y espero que algún día, pinte mejor de lo que pienso.